Consejos de Fisioterapia para el Running

Consejos para el runner principiante

Se acerca ya el buen tiempo y esperemos que lo haga para quedarse con nosotros, y es que no estamos acostumbrados a tanta agua y tanto frío. Este nuevo panorama que se presenta todos los años con la primavera nos anima sin dudas a salir “de la cueva”, a ver más calle que casa, a relacionarnos más, ¿a quien no le altera una “mijita” la sangre la primavera?, y en definitiva a ponernos más a tono y hacer más deporte. El rey de los deportes en este sentido, por la popularidad, la facilidad de su realización y los beneficios en salud que reporta es el running (el “correr” de toda la vida).

Desde estas líneas quiero daros, si me lo permitís, unos consejos sencillos para empezar esta práctica que tantos beneficios puede traer a nuestra vida y a nuestro entorno.

1.- Conocer nuestros propios limites

Es muy importante ir poco a poco y seguir un plan de ejercicios progresivo en intensidad y tiempo. A veces es imprescindible empezar por el escalón más bajo, aunque no menos saludable, el caminar. Puede y de hecho debes de intercalar sesiones de caminar y correr dentro de la misma sesión. Caminar de forma continua y no menos de 30 minutos al día nos reportará unos beneficios que van mucho más allá de esa inversión de tiempo.

2.- ¿Quieres optimizar rendimiento?

Cuando se trata de mejorar tu marca personal, tus tiempos y de conseguir unos objetivos en unos plazos, vas a tener que poner toda la carne en el asador y sin duda dejarte guiar por profesionales que optimicen tu sistema musculo-esquelético, que mejoren tus apoyos en el suelo, tu pisada, y que relajen y descontracturen tu cansada y fatigada musculatura. El preparador físico, el podólogo y el fisioterapeuta son y deben ser tus compañeros de viaje.

3.- El deporte es para divertirse

Se trata de disfrutar con la actividad del running. Si lo pasas mal al principio (entrenamientos más duros y largos); y lo importante es la constancia.

4.- Tipo de calzado

La forma en la que los pies toman contacto con el suelo en la estática (estar de pie) y en la dinámica (marcha y carrera) determina que seas, entre otras cosas, pronador o supinador. Esto tiene un interés relativo ya que dependiendo de la cantidad de entrenamiento, en la semana o en el mes estos desequilibrios pueden ser asumibles por el cuerpo o no, es decir, pueden terminar ocasionando problemas.

Sería importante hacerse un estudio de la pisada, estático y dinámico si se quiere hacer del running una actividad placentera y prevenir lesiones no deseadas.

El podólogo deportivo, junto con el fisioterapeuta, os pueden aconsejar con mayor precisión el uso de un tipo especial de zapatilla según la valoración y el estudio personalizado.

5.- No es sólo correr….

Si queremos tener mejores resultados podemos hacer entrenamientos transversales; es decir, usar la bicicleta, la elíptica (incluso la natación) para esos días de recuperación o como actividades englobadas dentro de un plan de trabajo aún mayor.

La natación no es en sí una actividad complementaria al running porque no trabaja la musculatura de la misma forma, pero para un desarrollo más integral puede ser interesante.

Ten en cuenta además que la mejora de la forma física no va sólo con entrenamientos de calidad (más que de cantidad) sino también con una adecuada relación actividad física y descanso: “entrenando destruyes y descansando construyes”, y una correcta alimentación e hidratación. Si tienes dudas con respecto a esto último, ponte en manos de un nutricionista para que tu cuerpo esté alineado con la exigencia a la que quieres someterlo.

Correr es un entrenamiento del cuerpo pero también lo es para la mente: se hace más clara con el entrenamiento programado. Además, hay aspectos asociados como son la autoestima y la confianza que con la consecución de los objetivos marcados, sirven para mejoran el rendimiento personal (esto va más allá de lo deportivo). Si deseas reforzar aún más esto; tienes a tu profesional para mejorar estas y otras cualidades: el psicólogo deportivo. Ten en cuenta que el correr, sobre todo si lo hacer en grupo o en un club, mejora tus prestaciones sociales.

6.- Lesiones deportivas en el running

La mayoría de las lesiones se producen debido a que las exigencias de trabajo son mayores que la capacidad de soportar esas cargas por parte de los tejidos y muchas de estas lesiones terminan su nombre en –itis (inflamación): fascitis plantar, tendinitis rotuliana, tendinitis aquilea, periostitis, roturas fibrilares, etc.

No vamos a hacer desde aquí un desarrollo sobre cada una de ellas, pero puedes quedarte con que cuando se producen es porque hemos agotado a los tejidos corporales y estos se “quejan”. Podemos y debemos hacer reposo relativo, colocar frío, elevar la zona si hay inflamación evidente y tener en nuestra agenda telefónica a nuestro fisioterapeuta de confianza para darle respuesta a estas “incomodidades”.

Un buen programa de estiramientos antes y post-entreno nos pueden ayudar mucho a darle al cuerpo esa “soltura” que necesita tras un esfuerzo, y por qué no realizar auto-masajes para aliviar pequeñas tensiones musculares…

Os dejo un enlace a modo de imagen de la web del Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía donde se detallan otras acciones en relación al running y la fisioterapia.

7.- Los vendajes “de colores me pueden ayudar”

Se llaman vendajes neuromusculares o kinesiotaping y sirven fundamentalmente para aumentar o disminuir el tono muscular; con esto vamos a hacer que los niveles de cansancio del musculo van a ser menores con este tipo de ayuda. Pero, no podemos confiar a esto el 100% de nuestro rendimiento ya que sería tirar por tierra todo el programa de entrenamiento y todo de lo que hemos hablado anteriormente.

Este tipo de vendajes son fiables y su eficacia está demostrada científicamente, además de que pueden ayudarnos en fases de recuperación cuando hay dolor e inflamación.

El uso de un color u otro puede ser interesante pero lo es más la correcta colocación, de modo que en esto no vale con tener ”cubierto con la venda de color la zona”. El fisioterapeuta sabe muy bien de su uso y su colocación, es su profesional de confianza para esto.

 

Espero haber aclarado sus dudas y ayudado a dar ese pasito adelante para mejorar algo tan importante y tan personal como es su propia SALUD.

Si tiene cualquier duda personal o quiere realizar cualquier consulta puede hacerlo a través del mail:     info@enriquediazfisioterapia.es

Muchas gracias.

Enrique Díaz Sánchez

Fisioterapeuta col.95

Fisioterapia Psicosomática

Fisioterapia psicosomática.

fisioterapia psicosomática

Me gustaría aprovechar esta ocasión para hablaros brevemente de la fisioterapia psicosomática, de mi trabajo y del enfoque desde el que veo las cosas. Ya son 23 añitos desde que salí de la carrera al mundo laboral y el marco en el que desarrollo mi actividad profesional es bien distinto. Cuando hablo de fisioterapia no hablo de técnicas o de métodos terapéuticos; es mucho más profundo que esto y sin duda condiciona todo.

Fisioterapia Psicosomática.

Yo practico la fisioterapia psicosomática. En nuestra formación académica se enseñaba que había un cuerpo (motivo de consulta y centro de todas nuestras actuaciones), una mente (que vacío de contenidos y de aplicabilidad clínica), unas emociones (la palabra emoción se habrá citado en muy pocas ocasiones a la largo de la carrera) y un aspecto social del ser humano (hemos pasado de puntillas por esto). Quizás lo peor de esto es que se ha estudiado por separado y sin ningún tipo de conexión; cuán lejos de la realidad. Incluso en la formación de postgrado (y quizás haya pecado de hacer “demasiados” cursos) hemos estudiado el cuerpo, el funcionamiento interno, sus movimientos y como ponemos las manos según que queremos sin tener mucho o nada en cuenta a la persona, al ser humano que tocamos en toda su amplitud y grandeza.

Es cierto que para conocer una materia hay que separarla del resto pero lo hemos hecho sin dar por sentado la globalidad.

Somos cuerpo, mente, emociones, seres relacionales y espirituales. Pero lo somos de una manera conjunta. Por decirlo de alguna forma somos  “más que la suma de esas partes”.

La fisioterapia psicosomática, con la que estoy alineado, no menosprecia el contacto, la manipulación, la técnica; es nuestro punto de conexión por el prójimo (con el paciente), pero es tan sólo una parte de gran método que uso en mi quehacer profesional.

La importancia de las palabras

No pretendo con mi trabajo hacer lo que hace el psicólogo en consulta y me apoyo en estos superprofesionales siempre que puedo (y que los pacientes me lo permiten) pero qué importancia tiene la palabra. A través de esta se puede entender una situación, desbloquear un patrón erróneo y favorecer un cambio. Es como magia… el cuerpo se mueve mejor, se suelta, se relaja, se armoniza.

Y de la actitud como terapeuta, ¿qué puedo decir?  Pues que mis energías, mi intención y mi positividad realista son en muchos casos el punto de partido para construir un futuro más saludable.

Son muchas veces las que le dicho a mis pacientes (y creo que con cierto tino): “vale lo mismo lo que te he hecho que lo que te he dicho”, y es con el objeto de entender que el paciente, la persona, no acude al fisioterapeuta como el coche que llega al taller. En la fisioterapia psicosomática, el paciente acude a consulta con su cuerpo, su alma y el resto de dimensiones y además interrelacionadas, y en mayor medida tenemos que entender este proceso y saber darle una respuesta.

Me alegra mucho que en mi trabajo salgan las cosas bien: a que se solucione un problema de consulta, pero lo que más me “alimenta por dentro” es haber conectado con otra persona y haberle ayudado en el sentido de que sea la propia persona la que se ayude a sí misma.

Son muchas las personas, compañeros de profesión, las que han hecho posible este concepto en mí, pero han sido los propios pacientes mis mejores maestros.

A todos ellos, MUCHAS GRACIAS.

Puedes localizarme o contactar conmigo aquí

Entradas al blog

Mi blog

Mi blog, mi presentación

Quiero aprovechar esta, mi primera entrada al blog,  para manifestar mi agradecimiento.

Me considero una persona afortunada, tengo la familia mejor del mundo, los mejores amigos y el motivo que aquí me ocupa; el mejor trabajo… ¿qué más puedo pedir?

Mi Fisioterapia…

Mi caminar en el mundo sanitario y más concretamente en el de la fisioterapia ha sido sin dudas un camino de experiencias. He trabajado en el campo de la medina deportiva, en patología infantil (con niños con graves problemas motóricos y psíquicos), en traumatología y reumatología, en el tratamiento de patología neurológica en el adulto, en el ámbito domiciliario, en el campo de la enseñanza (formación en talleres de movimiento, postura y gestión emocional a través del cuerpo), incluso he hecho alguna incursión en trabajo de voluntariado muy lejos de mi tierra.

Puede parecer que este trayecto se ha hecho a consta de mucho esfuerzo y sacrificio pero no ha sido esta mi realidad. En este CAMINO he tenido buenos compañeros de viaje y excelentes guías.

Mis maestros…..

D. Manuel Álvarez y Enrique Diaz
Con mi amigo el Dr. Álvarez

Aunque parezca lo que sigue una convocatoria de futbol o un listado para una fiesta de cumpleaños para mi es importante citarlos por el nombre, aunque esto no diga casi nada de lo que han significado para mí: Paco, Rafa, Lucía, Maribel, Miguel, Carmelo, Alfonso, Leo, Julius, Mariano, Jesús, Agustín, Antonios, Ana, Cesar, Carlos, Vicky, Juan, Kike, Isabel,  Inés, Daniel, María José, D. Manuel, Alejandro, Sara… Es muy posible que me falten más amigos pero si por un casual lees estas líneas, mi primera entrada al blog, y no te encuentras sabes que has sido importante para que todo marche “como Dios manda”.

En ocasiones, para enseñar o mejor dicho, para aprender de una persona no hace falta que te imparta una clase magistral. Ni que te proporcione sabios consejos. Es mucho más que eso. A veces sólo bastaba con que estuviera allí, que me alumbrara un poco el camino y que me hiciera ver lo bueno que tenía dentro (y que yo mismo no creía que fuera mío).

Uno, a lo largo de la vida, va haciendo lo que hacíamos de pequeño: copiar lo que hacían nuestros padres y seguirlos como modelo. Yo creo que eso, y de forma más o menos consciente, lo seguimos haciendo de adultos en el terreno personal y profesional, y aunque suene mal decirlo o leerlo no somos en ese sentido puros al 100%.

Quizás esa pureza o esa individualidad (es mejor este término) la conseguimos gracias al laboratorio interno que tenemos todos. Ese que hace que se junten experiencias del pasado, circunstancias presentes, propósitos, proyectos, anhelos, etc.  Y que de ahí salga una respuesta, una situación, una forma, un AHORA, este blog.

Me considero que en la vida soy un estudiante “normalito” que ha intentado ver en todas esta personas lo bueno, lo sabio, lo amable y lo que me gusta para incorporarlo al yo (no siempre con tanto éxito) e integrarlo junto con lo  que ya existía.

A todos estas personas,  GRACIAS DE TODO CORAZÓN

Enrique Díaz Sánchez (fisioterapeuta colegiado nº 95) ICPFA