Consejos de fisioterapia en el Pádel

7 Consejos desde la fisioterapia para jugar al pádel

El buen tiempo ha llegado y parece que lo ha hecho para quedarse definitivamente con nosotros. Es un buen momento, por tanto, para iniciarse en el pádel (gracias a su accesibilidad y su facilidad de práctica) o para mejorar en el juego.

Desde estas líneas quiero daros unos consejos muy sencillos y plantear unos conceptos básicos para que la práctica de este deporte sea beneficiosa física y mentalmente y que el riesgo de lesión asociado a este deporte sea lo más bajo posible.

1.  ¿Por qué practicar pádel?

Uno de los motivos principales para jugar al pádel es la facilidad de su práctica y la proliferación de clubs y de pistas en urbanizaciones en los que poder jugar.

Aparte de esto podemos mencionar como beneficios: la capacidad de mejorar la salud del corazón (gracias a un buen balance de ejercicio aeróbico-anaeróbico), ayuda a controlar el peso corporal, tonifica la musculatura y mejora la coordinación y los reflejos. A esto hay que añadirle que es una buena forma de disminuir el estrés, gracias entre otras cosas al buen rato de diversión que se echa, facilita la calidad del descanso nocturno y fomenta las relaciones sociales.

2. Recibir unas clases puede ser un buen comienzo.

Si queremos minimizar la incidencia de lesiones, progresar más rápido en nuestro aprendizaje y encontrar buenos compañeros de “viaje” en esto del pádel son muy interesantes las clases de pádel, de modo que busca una busca una buena escuela de pádel y engánchate a este deporte con más garantías.

La técnica en este sentido es la base para hacer un buen uso de nuestros músculos y articulaciones y no someterlos a tensiones y cargas que pueden derivar en lesión.

3. Material deportivo, pala y calzado

Este punto es importante y quizás en algunos casos está infravalorado. El tener una pala en cuanto a forma, peso y material de núcleo acorde a nuestro nivel de juego y peso corporal  es muy importante para la prevención de lesiones.

En líneas generales la palas redondas se utilizan para iniciación y las de lágrima y diamante para niveles más avanzados. Pero más allá de esto, la experiencia en este deporte y la especialización nos harán conocernos mejor y buscar un tipo de pala óptima para nuestras características.

Si das clases de pádel, aprovecha y consulta a tu monitor para que te asesore y te de la mejor opción personal.

4. Una buena condición física

Este punto es crucial para el desarrollo de cualquier disciplina deportiva.

Que el pádel sea “popular” y fácil de practicar no quita que haya que tener unos mínimos personales en cuanto a su práctica. La resistencia, la fuerza, la flexibilidad, la elasticidad, la coordinación, etc. son cualidades que debemos desarrollar y/o entrenar para un juego más satisfactorio y mínimamente lesivo, sobre todo cuando nos convertimos por cuestiones de agenda en “deportistas de fin de semana”.

5. Lesiones más frecuentes en el pádel

Las lesiones que con más frecuencia vemos son los esguinces de tobillo y rodilla, ya sea por pisar una bola (sobre todo cuando estas no están en un lugar seguro) o por los giros en carga que sufren estas articulaciones. Las lesiones de miembro superior también son frecuentes: tendinitis de hombro, epicondilitis (por fuera del codo) y epitrocleitis (por dentro del codo).

Cabe destacar también las lesiones en la columna lumbar debido al constante esfuerzo por bajar el tronco e intentar devolver bolas complicadas.

Evidentemente “la mala suerte de lesionarse” es en la mayoría de los casos por una preparación física deficiente.

6. Buen calentamiento general y específico

Resulta especialmente interesante entrar en la pista con un nivel bueno de actividad, para ello la realización de ejercicios de carrera y movilidad general y de un trabajo más específico por zonas (más de aquellas articulaciones o músculos que son más vulnerables o de las que ya hemos tenido algún “aviso”) es indispensable en este sentido. También un buen calentamiento en pista con nuestro adversario es fundamental y debemos realizar en ello un trabajo progresivo y variado de los golpes que vamos a desarrollar en el juego.

7. De que se trata realmente…..

No se trata de jugar más, sino de jugar mejor… el pádel si nos puede dar esto en el tiempo y puede ser un deporte en el que la madurez, la técnica, la táctica (saber leer los partidos) y el posicionamiento en pista son pilares en los que este deporte se sustenta y nos puede hacer al mismo tiempo disfrutar de él durante muchos años.

Cualquier comentario o duda en relación a esta entrada será bienvenida y podrá hacerse a través de info@enriquediazfisioterapia.es

Y recuerda que ante cualquier duda, puedes ponerte en contacto conmigo.

Muchas gracias y espero que haya sido de ayuda este post.

Enrique Díaz Sánchez

Fisioterapeuta col. 95

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *